Pedro Luis Martín Olivares: FENÓMENO FARMING

Todo videojuego surge de una idea y todo simulador comienza con el propósito de interpretar, por ejemplo, trabajos cotidianos como camionero, soldado, mecánico, cazador, piloto, pescador… Esa experiencia debe ser lo más realista posible pero ante todo tiene que ser divertida. Parece sencillo pero en absoluto lo es.

Giants Software apostó de forma arriesgada dentro un genero de por sí más osado que la mayoría con una propuesta incluso menos atractiva si cabe: ser tu propio granjero. No parece muy emocionante pero nada más lejos de la realidad, Farming Simulator ha sido un éxito y muestra de ello es la enorme comunidad que posee a nivel mundial. Desde su comienzo en 2008 no ha parado de evolucionar pero siempre manteniéndose fiel a su concepto original.

Los comienzos no son fáciles y este simulador no es una excepción ya que empezamos con una modesta granja, un pequeño terreno y algunas máquinas de trabajo que mejor estarían expuestas en un museo agrícola. La mecánica es sencilla; cultivar y gestionar los campos, la cría y cuidado de animales como: ovejas, cerdos, vacas, gallinas y hasta caballos, como hemos visto en la última entrega, los cuales debemos entrenar a diario. La incorporación de animales en Farmig Simulator ha sido cada vez mas notoria hasta convertirse en una de las principales fuentes de ingresos de nuestra granja, no obstante su cuidado es laborioso debido a que su alimentación y limpieza son una tarea constante para que su producción sea adecuada y así poder sacar su máximo rendimiento. Sin embargo nuestra tarea principal siempre será cultivar.

El cultivo y la preparación de los campos ha ido haciéndose cada vez mas realista, no basta con echar unas semillas y sentarte a esperar. Contamos con un amplio repertorio de cultivos pero su plantación es similar (labrar, plantar, abonar, quitar malas hierbas y recolectar). Para ello contamos con una gran variedad de máquinas que nos llevará un tiempo dominar, sin duda un aspecto trabajado que con el paso de los años ha ido mejorando sustancialmente, detallando estos vehículos especiales con mucho mimo, tanto en su diseño exterior como en el acabado de sus habitáculos. Un aspecto a destacar es que toda esta maquinaria es real y desde 2008 no ha parado de crecer, incorporando también nuevas tareas adicionales para el jugador, como leñador o transportista, sumando a nuestra tarea principal otros trabajos para terceros.

Farming Simulator 19

Es cierto que las primeras entregas eran algo toscas y primitivas en cuanto a gráficos, controles y otras acciones, pero en 2014 vimos un salto significativo que sentó las bases para futuros Farming y con su entrega de 2018, Farming Simulator 19, presentaron su proyecto más ambicioso. Aunque nació como simulador para PC poco a poco ha ido incrementado su presencia en consola, un género que con los años ha ido mejorando su adaptabilidad a estas plataformas, aunque por mi experiencia se disfruta más en PC por diversos motivos más allá de las preferencias en su control (expansiones constantes, mapas más completos, amplia flota de vehículos…) Sin embargo para está última entrega opté por la versión de Xbox One y debo decir que me ha sorprendido su facilidad en el manejo frente a la de PC.

Las mejoras gráficas han ido en consecuencia con la evolución del hardware y ahora apreciamos mejora en el nivel de detalle, un movimiento más fluido y profundidad en sus escenarios. En este último aspecto empezamos a echar en falta algo más de innovación y variedad, los mapas son muy similares desde hace algunos años y necesitan un cambio. Otro detalle que se ha echado en falta desde el principio es percibir más vida dentro del mapa, aunque hay tráfico y gente en el pueblo no hay otra actividad o presencia en los campos a parte de ti, a no ser que juegues online. Como reivindico casi siempre en este tipo de juegos, en Farming Simulator todavía existe un interesante margen para desarrollarse como simulador, como por ejemplo poder interactuar con proveedores, tenderos, encargados de fábricas etc. Es algo que ya esperábamos en la última entrega pero nunca llegó, al igual que un pulido en el manejo de las máquinas.

Farming Simulator engancha desde el principio pero es cierto que antes debe atraerte su propuesta y, después, como buen simulador, su avance es lento y hay que dedicarle muchas horas. Sin duda no es una experiencia para todos pero no por ello hay que restar mérito a su éxito: trasladar las labores del mundo rural a un videojuego de forma divertida y con buenos resultados.

Permanecemos a la espera de su próxima entrega, los Farming salen al mercado cada dos años y este 2020 no hemos tenido, excepto en Nintendo Switch, que es la versión de 2018. Dentro de la comunidad, de la que formo parte de manera activa, hubo malestar cuando se conoció la noticia. Sin embargo, y a diferencia de otras compañías, Giants explicó honestamente que una nueva entrega este año no habría aportado suficientes novedades como para justificar un nuevo juego. Finalmente han decidido esperar a 2021 mientras preparan un Farmig Simulator que esté a la altura, con esas mejoras y novedades que todos sus seguidores aguardamos con muchas ganas.



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